Un área de riesgo se entiende como cualquier instalación en donde se manejen, procesen o almacenen continuamente o en cualquier momento productos inflamables.
Necesitando de cuidados especiales que garanticen el mantenimiento del patrimonio y la preservación de la vida humana. Los equipos eléctricos, por sus propias características, pueden representar fuentes de ignición, así se a por chisporroteo normal, debido a la apertura y cierre de contactos o por sobrecalentamiento del algún componente.
Una atmósfera se vuelve explosiva cuando, en cualquier momento, la proporción de gas, vapor o fibras es tal que una chispa proveniente de un circuito eléctrico, o el calentamiento de un aparato provoca la explosión. Para que se inicie una explosión son necesarios tres elementos: Combustible + oxígeno + chispa = explosión.
De acuerdo con las normas IEC79-10, las áreas de riesgo son clasificadas en:
Zona 0: Región donde la ocurrencia de mezcla inflamable y/o explosiva es continua o existe por largos periodos. Por ejemplo la región interna de un tanque de combustible. La atmósfera explosiva esta siempre presente.
Zona 1: Región donde la probabilidad de ocurrencia de mezcla inflamable y/o explosiva está asociada a la operación normal del equipamiento y del proceso. La atmósfera explosiva esta frecuentemente presente.
Zona 2: Lugares donde la presencia de mezcla inflamable y/o explosiva no es probable que ocurra, y si ocurre, es por pocos periodos. Pérdidas o uso negligente. La atmósfera explosiva puede accidentalmente estar presente.
De acuerdo con el código NEC, las áreas de riesgo son clasificadas en divisiones:
- División I: Región donde se presenta una alta probabilidad de ocurrencia de explosión.
- División II: Región de menor probabilidad